Bayes: 7.9526318286386e-178 => No es spam Sentirse orgullillo de uno mismo es algo bueno porque a uno le permite creer en sus metas, realizarlas y superarse, pero nunca debe caerse en la soberbia. Buenos ejemplos de orgullo son: cuando los padres se congratulan de los avances de sus hijos, la celebración del dÃa del orgullo homosexual el 28 de junio o alegrarse por la victoria de tu equipo de fútbol. Ser realista y honesto es una gran virtud. Tampoco hay que abusar de la humildad porque podrÃas perder tu autoestima, carecer de confianza y paralizarte. Todo es cuestión de equilibrio y honestidad contigo y, sobre todo, con los demás.
Si una persona es susceptible, egocéntrica, si tiene miedo de ser débil, si tiene actitudes prepotentes o un modo de hablar que busca la admiración, esta persona peca de soberbia. La mejor manera de saber si alguien esta poseÃdo por el demonio de la soberbia es hacerle quedar en ridÃculo: los que alaban sus meritos no suelen reÃrse de ellos mismos y tampoco tienen sentido del humor.