Además de sus mareas espectaculares, la bahía de Mont Saint-Michel cuenta con una gran cantidad de riquezas entre la tierra y el mar.
La bahía del Monte Saint-Michel está bañada por la Mancha. Desde Granville, en Normandía, hasta Cancale, en Bretaña, es rica en peces y crustáceos.
Cabe destacar la pesca del bogavante, cuya captura, severamente reglamentada, queda reservada a algunos pescadores locales; la cría de ostras y la cría de mejillones de vivero.
Se extraen del mar y de sus playas lenguados, caballas, platijas, rodaballos, centollos, berberechos y gambas....