
Se trata del Hotel Kakslauttanen en la población finlandesa de Saariselka (a 250 km al norte del Círculo Polar y al lado del parque nacional Urho Kekkosen kansallispuisto). En lugar de tener habitaciones, tiene iglús. El conjunto forma un “Igloo Village”. Pero no deja de tener los demás servicios: restaurante, bar, e incluso una piscina de hielo.